8 de diciembre de 2017

¿Contra Quién Luchamos? Y Como Prepararnos


Tema: La lucha contra Satanás y sus demonios.

Todo el tiempo estamos en problemas y no sabemos por qué. Tenemos mucho tiempo luchando contra una compulsión, contra aquello que nos molesta hacer porque nos trae desconsuelo, nos sentimos culpables, la conciencia nos remuerde porque sabemos que estamos fallando. Este estudio es para saber contra que luchamos.

Los soldados de la antigüedad se vestían con armaduras de cuero grueso al principio, después andando el tiempo, las armaduras fueron hechas de hierro. Hoy las armaduras son de Keblar un material muy resistente a las balas. Hay tanques, etc.

Hoy tenemos los prepers, que se están preparando para una guerra atómica, construyendo lugares subterráneos repletos de alimentos y todo tipo de cosa que creen que van a necesitar, pero no se están preparando para lo más importante que es la lucha que tenemos contra el mal, contra Satanás.

Nos preocupamos por nuestra seguridad física, pero descuidamos la seguridad espiritual.

 ¿Contra quién luchamos?  Efesios 6:12: PORQUE NO TENEMOS LUCHA CONTRA SANGRE Y CARNE, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. R/ Contra legión de demonios que nos incitan para hacer toda clase de mal, nos incitan a pecar, a hacer lo malo.

El príncipe de este siglo nos incita a pecar: Romanos  8:7: Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden.

Gal 5:16  Digo,  pues: Andad en el Espíritu,  y no satisfagáis los deseos de la carne.

Gálatas 5:17: Porque el deseo de la carne es contra el espíritu, y el del espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.

Gálatas  5:18  Pero si sois guiados por el Espíritu,  no estáis bajo la ley. 19  Y manifiestas son las obras de la carne,  que son: adulterio,  fornicación,  inmundicia,  lascivia,  20  idolatría,  hechicerías,  enemistades,  pleitos,  celos,  iras,  contiendas,  disensiones,  herejías, 21  envidias,  homicidios,  borracheras,  orgías,  y cosas semejantes a estas;  acerca de las cuales os amonesto,  como ya os lo he dicho antes,  que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.

Todo esto es lo que nos incita Satanás y sus demonios. Por tanto tenemos que:

Estar preparados: Efesios 6:13  Por tanto,  tomad toda la armadura de Dios,  para que podáis resistir en el día malo,  y habiendo acabado todo,  estar firmes.

 Pero cual es esta armadura. ¿En qué consiste? Efesios 6:14  Estad,  pues,  firmes,  ceñidos vuestros lomos con la verdad,  y vestidos con la coraza de justicia. La Biblia nos dice que debemos de estar preparados y firmes y ceñidos nuestros lomos.

Efesios 6:15  “y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz.16  Sobre todo,  tomad el escudo de la fe,  con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno.17  Y tomad el yelmo de la salvación,  y la espada del Espíritu,  que es la palabra de Dios; 18  orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu,  y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos”.

Los consejos: Calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. El evangelio es paz. Tomar el escudo de la fe, para poder apagar los dardos de fuego de Satanás. Tomad el yelmo de la salvación, o sea convertirnos a Cristo, arrepentirnos de todos nuestros pecados, tratar de regenerarnos para tener el nuevo nacimiento. La espada del espíritu, que es la Palabra de Dios, o sea, la Biblia. Orando en todo tiempo, con toda oración  y suplica en el Espíritu, Velando en ellos con toda perseverancia y suplica, Orando por todos los santos, por los hermanos en la fe.

Como resultado de este tipo de actitud tendremos la llenura del Espíritu Santo que nos da: Gálatas  5:22  Mas el fruto del Espíritu es amor,  gozo,  paz,  paciencia,  benignidad,  bondad,  fe, 23  mansedumbre,  templanza;  contra tales cosas no hay ley. 24  Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. 25  Si vivimos por el Espíritu,  andemos también por el Espíritu. 26  No nos hagamos vanagloriosos,  irritándonos unos a otros,  envidiándonos unos a otros.

Si usted todavía no ha recibido el yelmo de la salvación, o sea que no se ha convertido a Cristo y arrepentido de todos sus pecados, este es el momento de tomar la decisión para poder pelear esta batalla espiritual y así estar preparado para la lucha.

Fuente La Biblia y Punto Cristiano.

5 de diciembre de 2017

La Esperanza de la Navidad


Hoy comenzamos la temporada de advenimiento que nos recuerda la esperanza que Dios dió a Su pueblo cuando prometió enviar un Mesías, un Salvador, un Libertador.

Hoy comenzamos la temporada de advenimiento al encender la primera vela del advenimiento, la vela de la esperanza. Lucas 1:31-33.

La vela nos recuerda que esta promesa fue cumplida con el nacimiento de Cristo Jesús. Y nos invita a mirar hacia adelante con la esperanza del día de la segunda venida de Cristo, su segundo advenimiento, cuando todas las promesas que fueron inicialmente cumplidas en Su nacimiento serán completamente cumplidas en Su regreso.

Si tú piensas acerca de esto se apropia completamente a Cristo Jesús, quien es la esperanza del mundo, quien vino en la forma de un niño, porque los bebés son la esperanza personificada. Ellos son potencialmente puros, sus vidas están todas en el futuro.

¿Hay alguna madre o padre que no ha mirado a la carita de su bebé recién nacido y se ha preguntado, “¿Qué logrará este pequeño niño, qué llegará a ser? Un doctor que salve vidas, un abogado que persiga justicia, un ingeniero, un pintor, una bailarina, un astronauta, un profesor de escuela, un atleta, un científico investigador…” Cualquier cosa es posible.

Pero María había tenido aún más que el usual orgullo maternal al justificar tener gran esperanza para su hijo. El año anterior ella había sido visitada por un ángel, Gabriel, quien le dió a ella esta promesa:
Esta promesa hecha a María fue la repetición de la profecía de Isaías, dada siete siglos antes en Isaías 9: 6-7.. No solamente eso, sino que José, el esposo de María también había recibido una promesa. Mateo 1:20-21.

En otras palabras cuando Jesús nació Dios dejó claro que este bebé era el que el mundo había estado esperando, aún desde que el primer hombre y mujer habían sido echados fuera del Edén.

Un Salvador, un Libertador, un Rey ¡Qué gozo tiene que haber llenado los corazones de José y María cuando ellos miraron a su pequeñísimo hijo envuelto en mantas descansando en un ordinario pesebre lleno de paja y rodeado por vacas, ovejas y burros!

Qué esperanza en saber que este niño era aquel en el cual todas las promesas de Dios serían cumplidas sabiendo que El era aquel en quien el pueblo de Dios encontraría perdón de pecados, aquel en quien ellos encontrarían verdad y paz duradera, aquel cuyo poder establecería un reino eterno de justicia y rectitud.


CUANDO EL ARROYO SE SECA ES TIEMPO DE LEVANTARSE

    PASTOR: HECTOR ENCARNACION